Nelson Trujillo: “Ver el arco de meta para todo atleta es como ver un tesoro”

noticiaEl pasado domingo 2 de octubre completé mi cuarto maratón. En esa oportunidad fue en las calles de Viña del Mar, lugar que donde hasta ahora he dejado mi mejor registro sobre los 42.195 metros, deteniendo el reloj personal en 3 horas, 19 minutos y 41 segundos y el reloj oficial en 3 horas, 20 minutos y 20 segundos; tiempo que si lo llevamos a paso sobre kilómetro (pace) dio 4”42/K. Parciales que hace meses parecían insólitos de sostener durante tan larga distancia.

 

Llegué a Chile el 30 de abril y desde entonces me he dedicado a trabajar y entrenar. Contacté a un amigo de un amigo y este a su vez me puso en contacto con Guillermo Tamarin, un experimentado triatleta quien accedió a entrenarme de cara a los retos deportivos que me he planteado y así fue como se inició este ciclo que apenas está empezando.

 

A pesar de tener más de 6 años siendo corredor y 4 como triatleta, considero que en los últimos 5 meses mi rendimiento tuvo una mejoría exponencial. Varios factores se conjugaron para materializar dicha mejora. El clima es uno de ellos, acostumbrado a correr en el calor de Venezuela y de pronto encontrarme con temperaturas cercanas a los 2 grados e incluso días de menos temperatura me facilitaron mi preparación.

 

Por otro lado, y a pesar de entrenar todos los días -incluso 2 veces al día, varios días-, la frecuencia de carrera no era la misma, antes corría 6 días a la semana, ahora sólo lo hago 4 días, pero, cambiando la intensidad y sumando más kilómetros.

 

Otro factor fundamental son las condiciones que ofrece la cuidad para entrenar como sus lugares, seguridad, cultura deportiva. También influye el nivel que tiene el grupo donde entreno, quienes tienen condiciones increíbles y cada uno está más “duro” que el otro. A todo esto, se le suma la alimentación que procuré cuidar durante el periodo de preparación y la disciplina para cumplir con el plan de trabajo, teniendo como resultado el tiempo antes mencionado.

 

Le regalo un párrafo aparte a lo que considero es la clave del éxito, y es que durante 3 meses (y aún continúo) entrené basándome en las pulsaciones, la idea era trabajar siempre a 150 pulsaciones, salvo los días jueves que realizaba trabajos de velocidad y allí trataba de mantenerlas en 170 pulsaciones.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *